En el
artículo de hoy viajaremos hasta la corte de Alfonso X en la Edad Media y
veremos algunas obras de la época. Es pues, en la Edad Media cuando encontramos
una serie de colecciones de cuentos castellanos que proceden de la cultura árabe. Las dos
obras que merecen ser destacadas son Calila y Dimna y el Sendebar.
Calila y Dimna es la
traducción, probablemente encargada por Alfonso X cuando todavía era un infante, de la versión
árabe ofrecida por Ibn al Muqaffa inspirada a
su vez en el Panchatantra hindú. Esta
obra, fechada en 1521, está compuesta
por cinco libros, divididos en quince capítulos y tres introducciones, que se
destinaban a la formación y educación de los príncipes a través de preceptos obtenidos de fábulas cuyos personajes eran
animales. Cada uno de estos quince capítulos cuenta una historia diferente
donde se introducen otros cuentos de mayor brevedad, recurso que recibe el
nombre de “estructura de caja china” y que es frecuente en las colecciones de cuentos árabes, como por
ejemplo podemos observar en la conocida Mil y una noches.
Calila y
Dimna son dos lobos, protagonistas de la obra. Dimna busca la confianza del
león, el rey, y lo enfrenta con su mejor amigo, el buey, hasta lograr su
muerte. Por otra parte Calila muestra al rey la injusticia cometida y
finalmente será Dimna quien sea castigado. A partir de ahí se introducen el
resto de relatos.
Al Sendebar o Libro de los engaños y asayamientos de las
mujeres se le supone un
camino similar al seguido por el Calila y Dimna en sus
traducciones, es decir, la versión castellana provendría de una traducción
árabe que a su vez procedería de la tradición hindú o persa. El Sendebar,
posterior al Calila, ha sido fechado
en 1523.
El libro
comienza con el hijo del Rey siendo acusado de abusar de una de las concubinas
reales, cuando en realidad el príncipe ha rechazado satisfacer los deseos de la
mujer. Este es condenado a muerte y en los días de espera a la ejecución de la
condena, pues el Rey ha recibido el consejo de no precipitarse, es cuando se
introducen los 23 cuentos que se intercalan
en el argumento. Estos relatos son contados por siete consejeros que narran dos
cuentos cada uno, muchos de ellos con un aire misógino, y también la madrastra
del príncipe interviene con algunos cuentos buscando el desdichado final del
príncipe que finalmente recibirá ella, pues el príncipe es exculpado y ella
condenada.
Principalmente
dos temas recorren el libro, por un lado la educación del
príncipe y por otro la prevención ante la
maldad de la mujer, de ahí la
misoginia que recorre la obra.
Otra de las
colecciones de cuentos medievales que podemos señalar es la de Barlaam y Josafat, que consiste en la adaptación cristiana de la
historia de Buda.
Y por
último, en esta época hemos de tener en cuenta también las colecciones de Fabliaux europeas, cuyo origen también es árabe, y que
contribuirán a la madurez de las nuevas lenguas romances en esta segunda mitad
del siglo XIII.
